USD 189.000
Departamento · Zona céntrica
3 amb · 2 dorm · 1 baño · 78 m²
Tus propiedades hoy viven en una lista, al lado de las de tus competidores y ordenadas por quien pagó más destaque. Con MiReserva tenés tu propia vitrina —tu marca, tu dominio, tu orden— y cada visita que llega se convierte en una consulta que no se pierde.
MiReserva es el sistema con el que manejás tu inmobiliaria: propiedades, consultas, visitas, comisiones y tu propia vitrina.
USD 189.000
Departamento · Zona céntrica
3 amb · 2 dorm · 1 baño · 78 m²
ARS 740.000por mes
PH · Zona norte
2 amb · 1 dorm · 1 baño · 54 m²
USD 265.000
Casa · Zona residencial
4 amb · 3 dorm · 2 baño · 142 m²
Cada ficha muestra el precio con su moneda: la venta en dólares y el alquiler en pesos, sin convertir nada.
Si algo de esto te pasa todas las semanas, es ahí donde se te va la operación.
En la misma lista y en la misma pantalla. El orden lo decide quién pagó más destaque ese mes, nunca vos.
Pagás para aparecer y te tapan igualEntran cinco por día, contestás tres, y las otras dos aparecen dos semanas después sin que nadie sepa quién las tenía.
Consultas que nunca se contestanEl asesor la hizo y no la cargó. Cuando el dueño de la propiedad llama a preguntar cómo viene, no hay qué contestarle.
Propietarios que se van a otraMiReserva te da tu propia vitrina y un lugar donde ninguna consulta se cae.
Es literalmente lo que pediste: una cuenta y tu propio lugar para mostrar las propiedades. Un sitio con tu nombre arriba, tu catálogo completo y el orden que vos elegís — no el que decide el algoritmo de un portal.
USD 189.000
Departamento en zona céntrica
Zona céntrica
3 amb 2 1 78 m²
ARS 740.000por mes
PH en zona norte
Zona norte
2 amb 1 1 54 m²
USD 265.000
Casa en zona residencial
Zona residencial
4 amb 3 2 142 m²
Así se ve tu vitrina. Las propiedades y los precios son los tuyos.
Y cada propiedad tiene su propia dirección web, así se comparte por WhatsApp con un link y no con un “entrá y buscá la 1042”. Es como se pasa una propiedad en la Argentina, y hasta ahora ese link era el del portal — no el tuyo.
Una consulta entra desde la web, se le asigna un asesor, se agenda una visita y termina en operación o en descartada. Hoy ese recorrido vive en la cabeza de cada asesor y en un chat de WhatsApp; acá vive en fichas con estado.
Entraron por la vitrina, WhatsApp o el teléfono.
Un asesor ya respondió.
Hay día, hora y asesor.
Hay una oferta sobre la mesa.
Terminó en operación.
Así se ve un mes cualquiera. Los motivos los cargás vos.
El patrón de los motivos te dice si el problema es el precio, la zona o el tiempo de respuesta. Si once de veinticuatro se cayeron por precio, tenés con qué sentarte a hablar con el dueño. Si cuatro se cayeron porque tardaron en contestar, el problema no es la propiedad y no hay baja de precio que lo arregle. Sin los motivos, lo único que sabés es que no vendiste.
Todo lo que hoy repetís por teléfono veinte veces por semana, escrito una sola vez y bien.
Las fotos en galería, el plano en su visor (sin recortar, que si no no se entiende la distribución), y los links de video y recorrido virtual si los tenés.
La venta se publica en USD y el alquiler en ARS, como se hace acá. Cada precio muestra su moneda al lado, y el filtro de rango también. Nunca convertimos: no tenemos cotización, y una conversión inventada al lado del precio de una casa es un dato falso.
Se publica el barrio y, si querés, la cuadra. La dirección exacta queda como dato interno hasta que el asesor coordina la visita: publicar la puerta de una casa vacía es un problema de seguridad para el dueño, no un detalle de diseño.
+ ARS 92.000 de expensas
La dirección exacta la ve tu equipo en el panel. El sitio público nunca la muestra.
Y no con la propiedad. Dos clientes pueden ver la misma casa el mismo día con asesores distintos; un asesor no se parte en dos. Por eso lo que se reserva es la agenda de la persona.
El día entero de cada uno, con sus visitas y sus huecos. Cancelación hasta tres horas antes.
Aviso el día anterior y confirmación del interesado. Es lo que evita el viaje al pedo.
Quién no vino queda anotado. Un asesor que cruzó la ciudad para mostrar una casa perdió la mañana, y eso tiene que verse en algún lado.
La visita de las 12:00 no fue reconfirmada. El sistema avisa, y quien decide si va o no es el asesor.
Cada visita con su horario, su asesor y en qué quedó.
La conversación más difícil del oficio es pedirle a un dueño que baje el precio. Con datos deja de ser una opinión tuya contra una opinión suya.
Nombre, teléfono, documento y notas internas. Nada de eso sale a la vitrina.
Es lo que le mostrás al dueño para justificar una baja de precio: “ochenta personas la miraron, tres consultaron, una vino a verla, y las tres que se cayeron dijeron lo mismo”.
Cuatro de siete consultas se cayeron por el precio. Ese es el dato con el que te sentás a hablar con el dueño.
Las comisiones por asesor se liquidan por período, con el mismo motor que usan salud y belleza para sus honorarios. No es un módulo aparte que hay que comprar.
Lo que le corresponde a cada uno por las operaciones cerradas del período, calculado y liquidado adentro del sistema.
Qué consultó, qué visitó y qué le mostraste antes. Así el asesor que atiende hoy no repite lo que ya se descartó hace dos meses.
Cada consulta tiene nombre y apellido del lado de adentro. Es lo que evita que dos asesores llamen al mismo interesado — o que no lo llame ninguno.
Lo que hace que el sistema sea uno solo y no tres sistemas pegados con cinta.
Contesta por qué propiedades hay disponibles según la zona y el presupuesto, toma los datos y deja la consulta cargada. Lo que hoy contesta una persona a las once de la noche.
Movimientos del día, turno y cierre. Lo que entra por una operación y lo que sale de la oficina, en el mismo lugar.
Consultas por período, conversión por asesor, motivos de pérdida y comisiones liquidadas. Todo sale de lo que ya cargaste, no de una planilla aparte.
Sin módulos que se compran aparte. Tocá cualquiera y te lleva a la parte de arriba donde se ve funcionando.
Esto viene con cualquier rubro y no se paga aparte.
Le preguntás en castellano cómo viene la semana y te contesta con tus propios números.
La bandeja de WhatsApp. Si el bot se traba, entrás vos, seguís la charla y se la devolvés.
Todos los que pasaron por tu negocio, con su historial y sus datos de contacto.
Lo que entró, lo que falta cobrar y el cierre del día con arqueo ciego.
Lo que sale, anotado por categoría. Para que el número de fin de mes sea el real.
Cada uno ve lo suyo. El que atiende no tiene por qué ver la plata.
Cuando se te llena, se anotan. Si se libera un lugar, les avisás con un toque.
Qué se vendió, quién lo hizo y cuánto quedó. Sin exportar nada a una planilla.
Sin comisión por operación. Sin costo de instalación. Sin permanencia.
A medida
Depende de cuántas propiedades publicás y de cuántos asesores trabajan. Te pasamos el número en la misma llamada, sin vueltas.
Pedir una demoSi en el medio decidís que no, no pasa nada: no hay permanencia ni costo de instalación.
No. Funciona en el navegador que ya tenés, desde la oficina o desde el celular del asesor cuando está en la calle.
Sí, y es como está pensado: la venta en dólares y el alquiler en pesos, en la misma vitrina. Cada precio muestra su moneda al lado. No convertimos entre monedas, porque una conversión inventada al lado del precio de una casa es un dato falso.
Las que entran por tu vitrina o por WhatsApp quedan cargadas solas. Las de un llamado o un portal las cargás a mano, y a partir de ahí siguen el mismo circuito: con estado, con responsable y sin caerse.
Sí. Tu marca, tu dominio y el orden que vos elijas. Nadie paga para aparecer arriba de vos en tu propia vitrina.
No. Pagás un abono mensual y listo. Lo que cierra tu inmobiliaria es tuyo.
Dos cosas, y preferimos decirlas antes de la demo. No publica tus avisos en los portales: cada uno lo seguís cargando a mano, igual que hoy. Y todavía no emite factura electrónica —el módulo está hecho, falta que cada inmobiliaria cargue su certificado fiscal.
Traés la planilla o el listado con el que trabajás hoy y lo dejamos cargado: propiedades, fotos, precios con su moneda y propietarios. Al terminar tenés tu vitrina en línea y las consultas entrando a tu panel.